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miércoles, 6 de agosto de 2014

De Cádiz a Cardiff

Podemos modificar el título de este post y no alteraríamos ni su contenido ni su sentido. Poco cambia si en lugar del anterior colocamos De los trofeos de verano a la Supercopa o bien de 1981 al 2014.
 
En julio de 1981 yo cumplía nueve años, en 2014 mi sobrino también celebra la misma edad. En la actualidad el vive entusiasmado esperando ese doce de agosto donde volveremos a pasear el nombre de la ciudad por tierras europea. A principio de los ochenta los niños aguardábamos ilusionado la vuelta a la Tacita de Plata para disputar el Trofeo Carranza. Mi tío me contaba la importancia del torneo cuya idea surgió en el barrio de Nervión, que conseguimos ganar en las tres primeras ediciones pero dejamos de participar por un triste episodio que tuvo como protagonista al Real Madrid, el mismo rival que tendremos en Gales. Era para el Sevilla recuperar la tradición y el prestigio de jugar el torneo más emblemático del futbol de pretemporada junto al Colombino y Teresa Herrera. 
 
Mi sobrino se ha fotografiado con copas de la Europa League, del Rey o Supercopas, yo también tengo retratos con botines conquistados a base de luchas épicas como suponían aquellos trofeos Ciudad de Sevilla, donde se vivía un ambiente de pura rivalidad con inequívoco sabor a futbol veraniego en aquellas noches de calor con el campo de batalla repleto de aficionados que soñaban con la gloria del triunfo. Yo guardo en un viejo cajón de una cómoda las imágenes de mi infancia y entre ellas se encuentra la instantánea junto a aquel galardón coronado con la giralda en el salón de la Peña Sevillista Pedro Berruezo de mi pueblo La Palma del Condado. Era tal la jerarquía que se le daba a aquellos títulos, que sus trofeos eran paseados por todos los rincones donde se respiraba sevillismo. 
 
El ha celebrado goles importantes como el último de M´Bia en Valencia o tandas de penaltis que nos ha permitido no hace mucho volver a soñar despierto. El ha visto a Navas campeón del mundo jugar en el césped del Pizjuán o fichajes que han hecho las delicias de la afición y se han convertidos en ídolos que han ocupado parte de su corazón sevillista. Yo disfrute de los "scotazo" que aun hoy resuenan en las gradas del viejo Nervión. Yo vi a Bertoni que gano con Argentina el mundial del 78. Su fichaje costo mil pesetas a cada socio porque al igual que hoy existían problemas económicos, gran lastre de los tiempos pasados y presentes, en los ochenta los grandes también robaban. El jugador de la Pampa se convirtió en el buque insignia del club y su parroquia junto a algunos brasileños y canteranos.
 
Por lo tanto, ante los ojos de un niño no hay diferencia entre estos tiempos y aquellos. Han transcurrido treinta y tres años entre una fecha y otra, la historia del Sevilla FC se ha engrandecido, aun más, en los últimos años con la disputa de finales nacionales y continentales. Nuestras vitrinas se han colmado de trofeos que han acrecentado la leyenda de un club que siempre ha sido grande porque la magnificencia de esta entidad está por encima de victorias y trofeos. El esplendor o lustre de la sociedad ha venido marcado desde 1905 por el amor y la fidelidad de una afición a un escudo independientemente de los logros conseguidos.