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domingo, 7 de septiembre de 2014

La crisis y los estudios.

Los medios de comunicación nos inundan cada día con noticias relacionadas con las dificultades económicas que soportan un gran número de familias de nuestro país. Esta inestabilidad se refleja de forma negativa en casi todos los campos de la sociedad que ven mermado su rendimiento, aunque siempre existe una excepción que confirma la regla y esta se ha producido en el plano de la educación. Los resultados estadísticos dicen que en los últimos años el abandono escolar ha disminuido por la caída del sector de la construcción, suponiendo la desaparición de puestos de trabajos no cualificados en edades comprendidas entre los 16 y 18 años.

La falta de salida profesional ha tenido como consecuencia que el alumno no deje vacío su pupitre en la escuela, evitando el abandono de los estudios en edades tempranas. La renuncia a la formación académica implicaba la incorporación de jóvenes al mercado laboral sin ninguna preparación, que en época de destrucción de empleo, no tienen capacidad para optar al desarrollo de otras labores, debido, principalmente, a la escasez de conocimientos en el desempeño de un oficio diferente, donde sea necesario poseer algún tipo de instrucción.

Las escuelas de adultos están llenando sus aulas con alumnos de edades comprendidas entre los 25 y 35 años que encuentran muchas dificultades, por su edad y las responsabilidades que han ido adquiriendo con el paso del tiempo, para el desempeño de esta actividad. Este tipo de estudiante no poseen las condiciones adecuadas para el correcto desempeño de esta función, muchos han formado una familia lo que repercute en la necesidad de buscar recursos económicos para su supervivencia y la pérdida de tiempo al tener que ayudar en las labores domésticas. Además, se presenta el inconveniente que a este tipo de enseñanza no se le destinan grandes presupuestos, lo que supone falta de medios para impartir las clases.

Por lo tanto, se necesita concienciar no solo a los padres, sino también a las autoridades, ya que esta bajada no está relacionada con un cambio en la gestión educativa, que la mejora en este apartado no debe durar solo el tiempo de crisis. Es fundamental poner los medios necesarios para no tropezar en la misma piedra. Según estimaciones realizadas por la Comunidad Europea, a partir del año 2020, será difícil acceder a  un trabajo sin un título que justifique o certifique una capacidad para desempeñar la tarea encomendada. 

La única intención de este artículo es aportar una serie de ideas y datos para insistir a las familias en el comienzo del nuevo curso que no permitan a los alumnos abandonar los estudios a edades tempranas, que existen diferentes posibilidades y caminos en el marco de la enseñanza para obtener títulos, que los motiven desde casa indicándole la importancia de una buena formación para arribar en el mercado laboral con opciones a alcanzar un puesto de trabajo digno y que no vean hipotecado su futuro por la dejadez de los miembros que deben aportarle coherencia y sentido común a sus vidas.