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sábado, 26 de septiembre de 2015

Septiembre siempre septiembre.

Necesitaba parar un poco, descansar y tener la mente en otros menesteres, el comienzo del curso y las fiestas septembrinas me absorben bastante tiempo, para volver de nuevo al reencuentro con mi blog y seguir contando mis historias con la misma motivación que el primer día. Septiembre lo siento como un mes de recuerdos, de evocaciones del pasado, de buscar en la vieja cómoda las fotos de La Palma antigua, donde las calles se llenaban del olor a uva pisada y molturada en el lagar. Mi pueblo bodeguero no quiere perder aquellas raíces porque aún sueña con recuperar aquel pasado prospero donde esta localidad se convirtió en un núcleo importante de negocio.
 
Desde hace tres años, el último viernes del noveno mes del año paseo por la vieja Híspalis porque esta ciudad no es para correr sino para disfrutar pausadamente de su río, que baña dos orilla Sevilla y Triana,  su arco macareno lugar donde todo el año se cambia tristeza por esperanza, sus murallas símbolo de defensa de una ciudad que jamás fue derrotada y su prado de San Sebastián con remembranza a fútbol y feria. Sin embargo, el reloj se para en Torneo donde rescato mi ayer y vuelvo a percibir las sensaciones del principio, mi mente se colma de vivencias pasadas, necesito reconquistar fotogramas guardados pero no arrinconados.
 
En esas imágenes oteo como se extinguen las luces que dieron vida a la Expo del 92, aquel espacio que durante siete meses fue día y se convirtió en noche oscura para siempre, observo un paseo colmado de gente que quieren apoderarse de un camino nuevo abierto al sevillano con la desaparición del muro del ferrocarril y entre esa tropa veo a dos jóvenes estudiantes que corren mientras sueñan con vivir la vida a su manera, que piensan en presente pero mirando al futuro de reojo, sin saber que el destino no lo escribimos nosotros y el guión de la vida se puede romper en el instante menos esperado. Nunca pensé que la meta estuviera tan cerca que nuestros caminos se separarían tan rápido. Tú cogiste el más largo, dicen que el de los grandes, que ahí donde estás hace falta gente buena y tú lo eras con tu sonrisa eterna.
 
Torneo siempre será Torneo el lugar donde compartimos nuestra amistad que cada día recuerdo cuando me cruzo con la niña de tus ojos.